Una semana había pasada. Tan rapida; el reloj se mueve, y los días y las noches mezclan.
Algunos reflexiones
- Jet lag es real.
- Dormir es opcional, a menos qué están durmiendo en el tren. (Estoy viendo a Jack y Javier)
- Me encanta mi familia. Son más joven y me hablan mucho en Español. Su hijo, Omar tiene cinco años, pero la energía de tres chicos de la misma edad.
- Barcelona es muy bonita en las mañanas.
- Puedo oír tres lenguas en el camino de metro, y tres más cuando vuelvo.
- Clara, Katie, y yo fuimos a la Plaza del Diamante, donde encontremos el escenario de un libro de Mercé Rodoreda qué leímos en una clase de literatura con Javier. Me impresionaba el ambiente: Los hombres y mujeres, de todos edades, sentado por los banquillos, hablando y comiendo y fumando. Los jóvenes qué están pateando el fútbol. Un chico, quien casi destruye una ventana con una patada fuerte. Dos chicas, cantando y tocando una guitarra fuera de un café. Las palomas que están comiendo las carambas de pan; un perro, devorando el resto de un helado caído. La plaza, el centro de cada barrio, y el base de toda Barcelona, llena de energía.
- El anfiteatro en Tarragona era increíble. La guia, no recuerdo su nombre, me enseñaba mucho de la historia de la ciudad y el impacto del imperio Romano. Vimos el estatua de Luperca, la loba quien salva Remus y Romulus, los fundadores de Roma. Vimos los rastros de las murallas y las casas construyendo adentro.
- Cuando vas a la playa, no tienes qué llevar ropa.
- Helado en España contra los Estados Unidos? No hay comparacion.
- No me gusta el hombre verde, proyectado por pocos segundos antes de la avalancha de coches.
- Tengo qué comprar una brújula. En Colorado, las montañas me dijeron la dirección. No importa donde estoy, las montañas son en el oeste. Siempre. Aquí, no.
- Me gusta los sonidos de la ciudad, apagado en la mañana, y con cada hora, más fuerte, más viva.
- El reloj se mueve, y los días y las noches mezclan.
